Ande conmigo…

(Ago 26, 2021)

Madre Elisabeth Sinclair

Aug 26, 2021

BENDICIONES EN CASA

Hace algunos años, unos buenos amigos de Sudáfrica, quienes estaban viviendo en la ciudad de Kansas, me pidieron que celebrara una bendición en su casa...

Hace algunos años, unos buenos amigos de Sudáfrica, quienes estaban viviendo en la ciudad de Kansas, me pidieron que celebrara una bendición en su casa. Tomé una hermosa liturgia interactiva del Libro de Oración Común de Nueva Zelanda .La casa estaba llena de docenas de personas que habían ayudado a esta familia adaptarse de Sudáfrica a los Estados Unidos . Llevamos a cabo la acción de gracias e intercesiones para la paz y el bienestar de la casa y nuestros amigos viviendo en ella.

Cuando el Rey Salomón, quien fue el hijo de David y Bathsheba , terminó la construcción del templo y trajo el Arca de la Alianza, él y el pueblo de Israel realizaron una “bendición de casa” en el templo. Le pidieron a Dios establecer el templo como un lugar sagrado, de donde pudiera escuchar a su gente y perdonarla. Entonces, Salomón pidió algo que tiene trascendencia para nosotros en Christ Church ,esto es, que la gente de todo el mundo se reúna ahí para encontrarse con Dios y uno al otro:

“…[C ] uando un extranjero, no es del pueblo de Israel, viene de una tierra lejana
Por tu Nombre-ellos escucharán tu gran Nombre, tu mano poderosa, y tu brazo
extendido-cuando un extranjero viene y reza en esta casa, entonces oye en el cielo
su morada, y haciendo un acuerdo con todos para que todos los extranjeros
Te llamen, y toda la gente en la Tierra pueda conocer Tu Nombre y temerte
Como lo hace el pueblo de Israel. Y por lo mismo ellos puedan saber que Tu
Nombre ha sido invocado en esta casa que yo he construido.

Algunos de ustedes han participado en “ la bendición de la casa” en Christ Church y le pidieron a Dios hacer de Christ Church un lugar donde muchas historias sean contadas en el gran Nombre de Dios , mano poderosa y brazo extendido, un lugar donde la gente de todo el mundo continuara viniendo porque ellos han escuchado la magnificencia y amor de Dios.

“Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa…” 1 Reyes 8:28