Ande Conmigo

(22 de agosto, 2021)

Madre Elisabeth Sinclair

Sep 22, 2021

Cuando era pequeño, mis amigas y yo jugábamos un juego conocido por muchos nombres, donde doblamos papel en pedazos para crear un adivino de origami....

Cuando era pequeño, mis amigas y yo jugábamos un juego conocido por muchos nombres, donde doblamos papel en pedazos para crear un adivino de origami (https://www.wikihow.com/Fold-a-Fortune-Teller). Mientras un jugador ejercía el mecanismo de adivina, el otro jugador podía elegir números y colores para aprender el nombre del niño con el que algún día se casarían, el estilo de automóvil que conducirían, el número de hijos que tendrían, el estilo de hogar que poseerían, etc. Jugamos esto durante horas, imaginando nuestro futuro e idealizando al compañero que esperábamos tener algún día. No recuerdo que pasáramos mucho tiempo considerando qué tipo de pareja o mujer queríamos ser.
Las Escrituras de este domingo pasado representan figuras honorables que se preocupan menos por encontrar personas ideales o arreglar las imperfectas a su alrededor y más por cultivar la integridad y la generosidad en sus propias vidas. Esta es una clave tan importante para la paz en las relaciones humanas.
• La mujer en Proverbios 31 invierte su tiempo y energía en hacer lo que puede, lo que está dentro de su poder. Ella tiene sus propias manos, pies, mente y habilidades para expresar su asombro y maravilla de Dios y para cuidar a las personas que se le han confiado.
• Las personas ensalzadas en el Salmo 1 eligen mantenerse alejadas de las influencias destructivas, en lugar de deleitarse y meditar en la bondad, la justicia, la misericordia y seguir las instrucciones de Dios.
• La Carta de Santiago caracteriza a las personas sabias y comprensivas como aquéllas que practican la congruencia entre sus vidas internas y externas y que se resisten a la ambición egoísta a expensas de los demás.
• En el evangelio de Marcos, Jesús invierte el orden social común al mostrar que los menos entre nosotros son a menudo los más alineados con su naturaleza, y los que sirven y acogen "a los menos" son los más grandes.
La vida tiene más paz y alegría cuando nos preocupamos por ser el tipo de personas que hacen los actos amorosos y generosos que están a nuestro alcance más bien en lugar de encontrar o convertir a otros en una imagen idealizada de lo que desearíamos que fueran.